Jessica se sentó al lado de Harry y volvió a apoyar su cabeza sobre su pecho escuchando el latido de su corazón. Le resultaba muy raro, pero a la vez agradable. Se quedó dormida mientras que Harry acariciaba su pelo.
* * * * *
Louis se sentó en la acera y miró hacia atrás, la luz de la sala de estar seguía encendida. No dejaba de preguntarse que estarán haciendo. Se echó a llorar como si fuera un niño al que le acababan de quitar su juguete. Lloraba, no podía dejar de hacerlo. Le dolía el pecho y cada vez se le hacia más difícil respirar. Se levantó y fue hasta la ventana. Aunque había cortinas se podía ver perfectamente lo que pasaba dentro ya que eran casi transparentes. Se asomó y los vio. Estaban los dos sentados en el mismo sitio y en la misma posición que antes. Harry sujetaba el pañuelo con una mano y con la otra acariciaba el cabello de la chica, mientras que ella apoyaba su cabeza en su pecho y dormía como un gatito. Louis se secó las lágrimas. No quería quedarse ahí más tiempo, no aguantaba verlos así. Empezó a andar rápidamente por la calle, pero se mareó y se quedó quieto. De repente dos luces cegadoras se acercaron a gran velocidad hasta chocar con él. Sintió la brisa hasta que cayó en el asfalto y cerró los ojos. El que estaba dentro del coche no hizo el favor de salir y ver cómo esta la víctima. Soltó un "joder" y salió pitando. Louis estaba tumbado en el frío suelo. No sentía nada, no oía nada, ni siquiera podía ver lo que pasaba. No movió ni un dedo. Una lágrima cayó de su ojo y desapareció de su rostro al caer en el suelo. ¿Será la última lágrima? ¿Morirá de aquella forma tan patética? Borracho, mientras que la chica a la que amaba no sabía lo que ocurre.
* * * * *
Niall estaba en la casa de Liam. Los dos junto a Zayn decidieron pasar toda la noche hablando, era una costumbre que tenían desde que se conocieron.
- Oye, entiendo que Louis no este, pero ¿Harry? - comentó Liam.
- No sé donde está, estos últimos días se comporta de una manera más rara. - decía Zayn mientras Niall tecleaba el número de Harry en su móvil.
Esperó unos segundos hasta que se oyó a Harry soltar un ronquido y decir:
- ¿Diga?
- ¿Dónde estas, bella durmiente? - preguntó Niall y se rió.
- La bella durmiente no soy yo, es tu hermana. - susurró Harry.
- ¿Eh? ¿Estas con mi hermana o qué? - después de esto Liam y Zayn se miraron sorpendidos.
- Em... sí. Venga que tengo sueño, adiós.
- ¡Espera! - gritó Niall, pero ya era tarde ya que Harry le había colgado.
Niall dejó el móvil en el sofá y se sentó en el.
- Zayn, me parece que nuestro irlandés se ha vuelto a preocupar por su hermanita. - dijó Liam lo bastante alto para que le oyera Niall.
- Niall, ¿ahora qué? - le preguntó Zayn.
- Que no sé que hace Harry con mi hermana.
- Oye, yo no comprendo cómo consigues vivir así. Todo el día pendiente de tu hermana. Si no es Louis será Harry. Descansa ya, tío. Creo que Jessica es lo bastante mayorcita para saber cuidarse sola. - le dijo Liam.
- Todo el mundo dice lo mismo. Pero nadie sabe lo que a pasado. Nadie a sentido lo que sentí yo. Os creéis que esto es fácil, ¿verdad?
- Niall, ¿qué ha pasado?
- Mira, déjalo. No e tenido que decir nada. Creo que es muy tarde, ¿nos vamos a la cama? - Niall intentó cambiar de tema.
- No. Niall conocemos a tu hermana desde bastante tiempo, nos puedes contar cualquier cosa sobre ella, la sentimos como a nuestra hermana. - después de decir aquello miró de reojo a Zayn, aquel secreto que solamente Liam sabía le ponía más incómodo cada día.
* * * * *
Jessica se despertó de golpe al escuchar aquel ruido tan extraño. Harry en cambio seguía dormido. Roncaba y el pañuelo se le había caído de la mano.
- Harry... - le intentó despertar - despierta, Harry.
- Dime... - dijo con sueño.
- Ahí esta pasando algo. - dijo señalando la ventana. - Tenemos que salir.
- No... duermete. - le dijo mientras la volvía a abrazar.
- ¡No! Acomapañame por favor. - le pidió la chica y él cedió.
Jessica salió por la puerta mientras que Harry la seguía. La chica salió a la calle y miró por todos los lados. No se veía casi nada, pero algo la guió hacia su derecha. De repente vio a alguien en el suelo, se agachó para ver quién era y al verlo se echo a llorar.
- ¡Louis! ¡No! - chillaba con todas sus fuerzas, mientras lo abrazaba y las lágrimas empapaban la camiseta de Louis.
Harry que tenía sueño, al ver el rostro pálido de Louis tumbado en el suelo se le quitaron no solamente las ganas de dormir sino que también quería morirse.
- ¡No me abandones! ¡Te quiero, Louis! ¡Te amo! - no dejaba de chillar Jessica.

NO! Louis no puede morir! Ya estás escribiendo el siguiente y comprandome pañuelos! Pero ya! SIGUIENTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE
ResponderEliminar@ElenaPurpurina